Mostrando entradas con la etiqueta Sagitario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sagitario. Mostrar todas las entradas

Astrocita de Cine para Mercurio en Sagitario

"No te metas con la masturbación. Es hacer el amor con alguien a quien yo quiero".

Alvy Singer (Woody Allen) en Annie Hall.

 

Júpiter


Júpiter desayuna en su habitación, abundantemente, con glotonería, la mermelada resbala por la comisura de sus labios, sonríe pues desde allí las escucha somnolientas, también las siente, sus muslos vibran todavía..Deliciosas.

-¿Quién entro en nosotras? ¿Quién era aquel cuerpo inmenso? -¡Y su polla !- ¡Enorme polla!-Va, si sabemos quién fue. Ríen nerviosas.
-Estoy reventada- Ayer no lo parecías- ¡Cuidado que viene Hera!

Casi se ahoga Júpiter con el trozo de pastel de frambuesas, la olvidó anoche.
Por un segundo su instinto se ve amenazado pero la razón entra imperiosa, fuertemente tosé, traga y seguidamente ríe pues siempre hay una luz que despeja el camino.
Para Hera tiene preparado su desayuno particular.
Todo para ella.
Muy abundante.
Muy especial.

¿Por qué preocuparse?


Imagen: Francine Van Hove

Luna en Sagitario


Júpiter irrumpe en la fiesta Lunar, carcajadas salvajes, pieles erizadas, sonrisas resbalando en un cuenco dorado, lo agarra torpemente y no deja de beber.
Ya lo hizo otra vez, musita la Luna.
Y él no la escucha, ni la ve, ni se percata que la está inundando, apartándola en un rincón de la fiesta hasta que se la traga y ella primero ríe, ríe, sus risas provocan hambre en él, más y más, y más, tanto que ella se queda en silencio;

 Claustrofobia emocional cosquilleando en sus muslos.

¿Júpiter, viste lo que hiciste?
Siempre hay un vuelo a las tres de la madrugada, siempre hay otra fiesta en un país lejano, siempre hay más Lunas que digerir, siempre hay más mejillas enrojecidas y pantorrillas robustas de tanto bailar.

 Desaparece.

La fiesta enmudece lentamente, parálisis de pollas en alto, de coños risueños y un vacío que clama por ser llenado.


Imagen: Philip Gladstone

Los Elementos - El Fuego


El fuego araña tu ingle, sus llamas ondean sobre tu cóccix ascendiendo hasta tu nuca, retorciendo pulsiones que se avivan incontroladamente sobre las comisuras de tus labios, comisuras que se abren palpitando rayos que me atrapan, me queman, ropa que se desploma, cabellos que rugen, sexos que buscan, ligamentos que encuentran, pelvis gimiendo, brasas en mi lengua colándose por tus pupilas, estallidos arropándonos con el corazón de este fuego incombustible que nos arde.


Imagen: Kevin A. William

Sagitario - La Aventurera


Marcho hacia las islas de la Polinesia, vengo de Japón, un país del cual he aprendido de sus costumbres, de cómo conviven lo tradicional y lo moderno, tienen un auto-control admirable, he visto alguna geisha, y bueno conocí en el metro de Tokio a Minori que significa semilla, estaba con su traje Gucci, tan apuesto y a la vez tan ridículo, pero como él habían centenares, pero ninguno con su melena larga y su ancha espalda.
Me miraba de arriba abajo con mis vaqueros desgastados y mi mochila como si fuera una flor salvaje y silvestre nacida entre el hormigón.
Supo cabalgarme, tirarme del pelo con una fría delicadeza y regar mi cuerpo con su semilla haciendo honor a su nombre, había algo religioso en su acto.

Me despedí de España hace casi un año, tengo mi piso alquilado, vendí mi coche, y ya de paso le hice un corte de mangas a mi ex-jefe, también finalice la relación con Carlos, me limitaba y yo necesitaba expandirme, él no lo entendió.

Esta  aventura me llevará a conocer la verdad sobre mi y la vida, todo irá bien.. Platón dijo:"La libertad está en ser dueños de la propia vida".

El barco en el que viajo es viejo y los marineros son hombres de verdad, rudos, grandes, fuertes, de brazos tatuados, no me siento patosa con ellos, pues ellos lo son más.  Por las noches reímos, y bebemos hasta altas horas de la madrugada.. y claro, también lo pasamos bien cuerpo con cuerpo.

Soy la única mujer rodeada de estos hombretones, puedo obsequiar a todos alegría y placer, termino agotada pero estupendamente satisfecha.
El postre de la medianoche llega con sus erectos y firmes miembros que se expanden, y los gozo con su sabor a mar. De tres en tres van turnándose, son nueve marineros con entrepiernas ansiosas de mí, y yo de ellos.

Mmm.. lo mejor el final, ya saciada, tan exhausta, me rodean y diluvian sobre mi cuerpo toda su espuma de mar, salada, y tan llena de vida que me siento la reina de las diosas.

No sé dónde terminaré en unos meses,  la esperanza no la pierdo pues tengo fe que encontraré por fin mi lugar en el mundo.
¡Todo irá bien..!



Imagen: Milo Manara.