AstroCita de Cine para Mercurio en Capricornio

" Me llamo Lester Burnham. Este es mi barrio. Esta es mi calle. Esta es mi vida. Tengo 42 años. En menos de un año habré muerto, claro que eso no lo sé aún. Y en cierto modo, ya estoy muerto. Aquí me tienen, cascándomela en la ducha. Para mí el mejor momento del día. A partir de aquí, todo va a peor."

Lester Burnham (Kevin Spacey) en American Beauty.



AstroCuento para no dormir - Ella


¿Quién eres? Le dijo aquella voz en su cabeza, retumbando como un eco.
¿Y tú? Le respondió otra voz y en el fondo una carcajada ampliándose, machacando las otras voces, casí destructiva, risa sonora, risa maligna, risa clonada de otras risas.
Ella se levanta de la cama y mira aquel cuerpo a su lado, un residuo de otro tiempo, un tierno cadáver que la folla algunas noches mientras duerme.
¿Cuando te vas a ir? Como respuesta unas risillas revoloteando por su mente, niña traviesa que juega al escondite eternamente y mucho ruido de voces dispares..
Todas quieren atención, míralas como se pelean, desata a los perros, desátalos, que las muerdan, que las destripen, vamos , desata a los perros..
¿No quieres saborear la sangre? Vamos, hazlo, si eres una bestia..Vamos, mira como están tus bragas chorreando, vamos zorra.
La excitación susurra desde la cocina entre cucharas, tenedores y cuchillos, susurra detrás de las puertas de una vieja casa que se desmorona a gritos, la roza, la tiene, cuando el mismo cadáver se levanta, siente su respiración en su nuca, luego se arrodilla entre sus piernas y le suplica, sólo tienen miedo pero no lo saben, están bloqueadas, no las mates, no las mates, no puedes.
La bestia baja la mirada y solo ve la niña que un día fue.


Imagen: Max Eilebeng.

Las Venus de Fuego - Aries



Mírala como te mira....
Lleva la guerra azotándole el coño desde que se masturbó por primera vez.
Es el fuego de Marte que emerge con un impulso de anhelo victorioso y la arrolla.
Te aviso que por ahora controles tu brusca erección bajo el pantalón, vamos, mira hacia otro lado, no hay nada que desee más que lamer un buen reto servido en una bandeja de fría indiferencia.
Tan fría que arda.


Imagen: Felix Mas

El Deseo de Saturno en Casa VIII



Venus cual mariposa alegre y despistada primavera se dejo engañar por el maestro del camuflaje, al primer paso que dio sobre sus dominios se percato de que aquella tierra que pisaba la retenía inexplicablemente pues vió a su alrededor que nada brillaba, nada florecía, que el viento era seco y frío, que tan sólo se escuchaba el tiempo de un reloj de arena, un susurro silbante, y constante.
Una atmósfera melancólica la engullía.
Quiso marcharse.
Lo quiso de verdad pero la melancolía era más fuerte, no sabía de dónde venía, era desconocida pero a la vez tenía la certeza de que siempre la tuvo cerca, rondándole tras las esquinas, y mientras el tiempo serpenteaba sin pausa por aquel inmenso reloj de arena, la columna vertebral de Venus se iba  descalcificando hasta derrumbarla.
Intento en vano seducirlo con toda la sensualidad que anidaba en ella pero lo único que conseguía es que el tiempo se deslizara con más rapidez.
¿Tan nervioso te pongo? ¿Dónde va a parar el tiempo? ¿Y mi tiempo, dónde está? ¿Dónde va el tiempo que sobra? Ése tiempo desperdiciado, ése tiempo perdido en el que hacemos y decimos cualquier cosa con tal de que las manecillas del reloj no nos aplasten ni nos desnuden ¿Lo capturas tú, Saturno?
Mi tiempo se acaba, tengo miedo y no puedo moverme.
Bésame Saturno.
Ven, bésame, bésame ya y dame la muerte.
Tentado estuvo pero se contuvo.
La deseaba, claro que la deseaba e intensamente pero con un suspiro de vida al borde del abismo.


Imagen: Gil Bruvel

Para ti mi amor



Fui al mercado de pájaros
y compré pájaros
Para ti
mi amor
Fui al mercado de flores
y compré flores
Para ti
mi amor
Fui al mercado de chatarra
y compré cadenas
Pesadas cadenas
Para ti
mi amor
Después fui al mercado de esclavos
y te busqué
Pero no te encontré
mi amor.

Jacques Prévert


Imagen: Golovin Konstantin