AstroCuento para no dormir - La Novicia


No consigue eliminar esas imágenes en papel barato de su mente, esas imágenes impresas en una revista X que algún camionero con prisas olvidó en un arbusto a pocos metros del arcén..No consigue olvidar la textura viscosa que cubría el cuerpo de una chica de papel, no puede dejar de imaginar el énfasis, la abstracción que lo habría dominado y la furia de su desahogo estampada con pasión y ansia.
Debía de haber pasado apenas diez minutos antes, las páginas olían a hombre, sudor animal, se podía percibir en ellas la huella de una explosión masculina.

Esa noche no puede dormir, las imágenes circulan por su mente.

Siente su sexo vivo e húmedo, a gatas sale de la cama desplazándose por el frío suelo, su mirada se dirige hacia un pequeño crucifijo colgado en una columna, se levanta sinuosamente hasta tener ante ella esa figura de escayola que mira fijamente.

Abraza la delgada columna, se pega a ella, frota su sexo a un ritmo irregular pero constante, dejando un imperceptible rastro a su paso, ansia tanto que no puede resistir lamer el crucifijo y suplicarle que la castigue idénticamente como hizo el camionero con esa chica de revista, sin piedad, úsame, úsame, le ruega mientras suspira, aumentando más rítmicamente los movimientos, ayudada por su dedos que claman por detrás palpar y gozar de su sexo.

Gemidos volcánicos in crescendo la presionan sin misericordia de puro deleite, inflamando hasta el limite una oculta espiral entre sus muslos. Llameante, imparable, se rinde babeando y complacida ante el Cristo Crucificado.

Nunca antes estuvo tan cerca de la gloria de Dios.


Imagen: Milo Manara

2 comentarios:

El Señor de la Mansión dijo...

Me veo en la obligación de recordarle, señorita May, que tal pecado no puede quedar exento de castigo. Supongo que en la febril imaginación de la protagonista ya comienza a perfilarse su penitencia.

May Mercurio dijo...

Buenos días Señor de la Mansión, bueno, el castigo supongo que irá carcomiendo lentamente pero sin pausa a la protagonista, intensificándose en la antesala previa donde los pecados son materializados, dónde ya no se puede ignorarlos, evitarlos, ni huir por más tiempo, lo que la arrastrará a cargar su propia cruz ante la debilidad del sendero oscuro que no puede dejar de caminar...
Su penitencia será dura e implacable..sufrirá y gozará repetidas veces, pues no hay placer sin dolor.

Saludos :)